martes, 30 de julio de 2013

Jean Ryan - Ardiendo en mayo

Aislado, desorbitado,
en sueños de plásticos,
de mugrienta suciedad,
que creía,
que tu me añorabas,
cuando venías,
tu recuerdo,
a visitarme,
todas las mañanas,
en las que solo,
me veía,
solo en la cama.

Que mi habitación,
esta llena,
de cuando tu no estabas,
de los lodos del camino,
donde me atrapaban,
para pedir,
refugió en tus cobijo,
donde me decías,
duerme conmigo.

Mi zulo, donde duermo,
cuando estoy borracho, drogado,
y sin corazón,
que canta cuando la luna,
se pasea por mayo,
sin pedir ayuda,
al viento,
que le viene azotando,
a la soledad,
donde la melancolía,
de tus ojos,
me anhelan,
de vasos de aguas,
vacíos,
de miles de resacas,
y noches en velas,
de miles de lagrimas secas,
de miles,
de quemaduras,
que se propagan,
hasta devorar,
la poesía,
que tu cuerpo,
tatuaba, mis dedos,
de los que escribía,
cuando se sentaban,
frente,
a canciones tristes,
de poetas,
de primaveras eternas,
de noches que sufrían,
que cuando tu ausencia,
asesinaba,
el silencio,
del camino,
que tenía un final,
equivocado,
y en balanzas,
desproporcionadas,
por los celos y olvidos.

lunes, 29 de julio de 2013

Jean Ryan - En este bullicio silencio llamado soledad

Son mucha las noches,
que ya no te veo,
pasear,
ala penumbra de la noche,
ni sin luna,
ni si quiera de tus desvelos de amor,
de desgarraduras, de puñales,
de dagas con sangre,
de mi estrecho corazón.


Cuando tenia penas,
lloraba sin sabor,
de tanto sin albores,
de tantos besos,
al aire,
sin tu pelo,
ni tus sonidos,
de tus pies descalzos,
pisando,
mi cuarto y desnudándote,
en mi colchón.

Me decía no te duermas,
en tus sueños locos,
follas con la luna,
porque se hace corta la noche,
sin ella,
cuando estoy en vela,
con mi humo y mis flores,
de tantos,
maltrataros,
de tanto ser,
y en mi armario,
que brillan la desidia,
y las estrellas.

Y en su encubría,
de tantas ropas secas,
de mi pereza,
de atracarte,
las puta boca,
de tu esencia.

Este bullicio silencio,
de escuchar,
mi lápiz,
dejando tintas,
que dejan mi ira,
marcada en un papel,
que se quema lentamente,
en mis drogados ojos,
de borracheras de ginebras,
viendo como la soledad,
me cicatrizan,
unas vez mas,
abandonad,
en una oscura noche,
si ti... .

martes, 23 de julio de 2013

jean ryan - 24 de julio, otra llamada, otra cerveza

No me quiero atrever,
ha desearte algo mejor,
porque mis noches,
sin la luna,
ni estrellas,
soy como el pájaro sin plumas,
que quiero volver a renacer,
en su vuelo de libertad,
que el viento viene y va otra vez.


Se nos quedan cortas tantas horas,
sin estar adjunto a tu sudor,
ni a tu pelo,
ni a tus labios,
que tiene pelusa,
de mi ayer,
ni mi vida,
ni yo te quiero ver,
ni en mi armario,
ni en el recuerdo,
de mis ventanas,
de las flores enloquecer,
ni sin mayos,
de primaveras,
inminentes,
de noches en velas,
de poesía y velas,
de tintas y fuego.

La rabia de no tenerte,
de no abrazarte,
de no escucharte,
y de no poderte ver.

La ira de mis cama,
sin tus bragas,
ni tu bramidos al anochecer,
me acompañan,
unas rosas,
viejos papeles,
la poca luz de la luna,
la melancolía de mis ojos a oscuras.

Y sin rimas que gritar,
y exponerte,
a ti bella,
luna que me acompañas,
esta noche,
que contigo,
la noche no se me es amarga,
ya no tengo el frió,
sin tu sabor,
ni la armónica,
dicta a un solitario corazón
que anda buscando,
algo,
que le de mas calidez,
de fiestas de ginebras,
bailando a solas,
aquella balada,
empapada de lagrimas,
que me recordaban,
que ya mayo paso,
que el verano marchó,

Hasta nunca,
me revuelco por el suelo,
desbocado,
en fuego,
en la suciedad,
en lo negro,
y en ásperos,
nostálgicos,
y sucios sueños.

Veinte cuatro de julio,
otra llamada,
otra puta cerveza,
no voy a cerrar mis borracheras,
que vuelven,
mis ganas de vivir,
y al final se van,
como el otoño sin ti,
y mis largas noches,
no paran de recordar.

Jean Ryan - Otra balada, de tantas noches, de tantos desvelos.

Un rió, si eso un rió,
eran tus lagrimas,
que araña,
con cada pestañeo,
tus facciones de tu pálida cara.

Yo soñé, que tu luna,
me abandonaba,
cuando me dabas las espaldas,
de llorar a solas,
engañando,
y ensuciando,
mis labios,
en ginebras baratas.

Yo trasnoches,
miles de noches,
que pensaban,
que estaba en un solo día,
jugando con el olvido,
de tus recuerdos,
que me embalan. 

Si yo supiera, todo lo que he sido,
queizas, cambiara, y sería,
otro, que tal vez,
vuelva a cambiar todas tus mañanas,
de frio, que pasas,
hechandome de menos,
sola en tu cama.

Anhelo tu mirada,
que se reflejan,
en un vaso,
llenos de papeles,
que se ensucian,
sin cuidado,
de tener una mala pasada,
sin estar tu tan si quiera conmigo,
sueño que estas desnuda,
bajo aquel vestido,
que me acompañaba,
en el éxtasis,
en los besos,
y saber que todavía,
después de años,
después de miles de horas,
de relojes llorando,
y el tiempo mordisqueando,
mi corazón,
y dándome patadas.

Toda esta ceniza,
que se apaga,
son señales,
cicatrices,
de que todavía,
hay algo,
que se acuerda,
de ti.


Me ahogo,
me atormento,
me ensucio,
me revuelco,
y me engaño.

Triste,alarido, decaído y traicionado,
por ti, 
por tus besos, que se atrapan,
en un paño mojado,
que no se seca,
y humedece mis momentos,
y se me para el despertar,
el desvelo,
las noches y el sueño.


viernes, 19 de julio de 2013

Jean Ryan - Luna, Duerme a mi lado

Perdóname, si ves, que se acaban mis ganas,
de ver como tus ojos,
se prenden en fuego, de tus candelas,
la cual ya no estoy encendido.

Mis noches fueron locas, de desbocado,
de sufrir miles de olvidos,
donde veía que la noche,
te contemplaba,
bailando a solas,
y la luna te decía,
yo te acompaño,
que tu traje blanco,
suspira otra vez,
por tener a mis besos,
en sus colchón,
donde no quedan ganas.

Perdóname, si ves, que ya no queda algo,
de lo que tal vez, fui ayer,
de mis conversaciones,
desnudo contigo,
de tus celos,
que siempre te acompañan,
cuando ves que estoy perdido.


Noches enteras de alcohol y burdeles,
donde las flores,
eran de negro, y se teñían,
en gritos de soledad.


Donde quedan tus, simple miradas,
que me arrollaban,
me cuajaban,
entre miles de cafés,
que volvía,
a reactivar,
que tu eres mas que el olvido,
que día tras día,
me visitas,
sin tener una llamada.

Que tus abrazos, que arañaban,
después de quererte,
de escribirte tantas cartas,
donde quería,
plasmar,
lo que salían de mis rundeles,
de tanta horas muertes,
de sucios cantaros,
de barro,
como si fueran lodo de tus sueños.
 
Perdóname noche, sin tus lunas,
lloriquean,
que a tu media luz,
tu amor tardea,
entero, mis llamas,
y desvela,
sueños,
donde tus ojos,
me abrazaban, en la locura de la soledad.



miércoles, 17 de julio de 2013

Jean Ryan - Lagrimas de clavos oxidados. ( Porción de la ira )

Tus labios de trapas,
me besan,
y me araña,
donde en mi colchón,
tus sudores,
son lo que me enjuagan.

De sabores de tus gritos,
sin gargantas,
de llorar,
todas las mañanas,
sin saber el sol,
que donde están,
mis ganas.

Cansado de saborear,
los mejores, vinos,
de decirle,
al cielo,
que lloran mis lagrimas,
de pedirle a la noche,
que mañana este contigo.

Que cada pestañeo,
es como,
si perdiera el tiempo,
sin verte,
sin tenerte,
ni quererte.

Casado de estar en el suelo,
los mejores, engaños,
me dijeron,
aquí estoy yo,
entre tantos llantos,
y este ventarrón,
de aires de aceros,
y este chubasco,
de sollozos,
de clavos oxidados,
esperando que el tiempo,
unifique,
nuestros pelos,
y se digan el quiero,
entre flores rojas y amarillas,
entre la penumbra de la luna,
y bajas luces de estrellas,
donde las heridas,
ya están quemadas,
en la hoguera de la soledad.

Entre imanes,
nuestro cuerpos,
se atraen,
sin anhelar,
sin pendrarse,
a lo que pueda pasar,
entre la melancolía,
de la soledad.

Que mi recuerdo,
es tosco,
rudo,
y sin el dar a que pensar,
que soy tan inusual,
que tu demencia,
no me deja escapar.

Entre tintas, libros locos, rimas tontas, y poeta de mierda, que alguna vez, se da a que pensar,
que la vida es un excremento, de tus mentiras, de as guerras, que tuvimos, cuando hacíamos el amor,
o de las mentiras que te digo.



martes, 16 de julio de 2013

Jean Ryan - Tus ojos soñando en mi cama...

Si tu supieras,
cuanto te olvido,
si tu supieras,
cuantas vueltas doy en mi cama,
esperando que vuelvas a pasar,
por mis ventanas.

Que sin este fuego,
tengo frió,
de contarle a mis noches,
que fueron amores,
solitarios,
de besos,
que se derriten,
poco a poco,
por tu espalda.

No aguanto tantas puñaladas,
que se hincaron,
en mi corazón,
derramando,
mi ira,
de rencor,
que esta nostalgia me mata.

Que lloro,
dando ladridos,
como el perro,
rabioso,
que ya desgastado,
esta sin alma.

Sin ganas de comer,
de vivir,
y ni siquiera,
masturbarme,
por las mañanas.

Si tu supieras,
lo que hago por ver,
esos ojos,
soñando en mi cama,
si tu supieras,
lo que hago por ver,
que ya no estoy,
al ver que no despierto,
solitario en mis desvelos de abril.

Si tu supieras, que desde que llora el pájaro,
la amapola tiene sed,
y mi alma esta callada.