Otro amanecer sin estar a tu lado,
ya paso marzo, abril, incluso mayo,
y yo todavía, aquí esperando.
Y tu caminando y tu pelo,
en el vuelo,
y yo observando,
como fue el adiós,
sin tan si quiera,
poder estar a tu lado.
Es complicado volver a reír,
como ayer,
me volví a quedar,
con las noches en velas,
entre papeles, tinta,
y la borrachera de unas lagrimas,
que se derramaron en señal,
de otro triste engaño.
Miedo, miedo,
miedo, miedo.
Oscuro y drogado.
No vuelvo a nadar entre tierra,
ni a cavar entre mares,
donde abundan gramos y litros,
de una vieja soledad,
donde habitan las dudas,
y tengo todavía la chaqueta,
que rompí aquella primavera,
todos sus botones,
y las rimas,
mas nunca volverán.
Eres la lira cuando te desnudas,
eres la mejor sinfonía,
cuando despacio,
te vas esfumando,
subiendo por mi colchón,
donde la cerveza ya inundo,
y el humo que había,
también desvanecido,
por que ya era otro,
el que escribía entre nubarrones,
de mentiras.
No seré tu Romeo en tu noches,
que pasas junto a la luna
que jodan a la suerte,
si mañana esta Jullieta,
triste, que se valla,
por el camino empedrado,
donde pasaron las infidelidades,
de toda unas tardes solos,
en la que la primavera se revindicaba,
para que este junio,
te vuelvas acordar,
que pal año que viene ,
te volverá a visitar.
Quise besar el aire,
pero no fui capaz,
porque mis besos,
necesitaban alguien,
que no tuviera sabor,
a infidelidad.
miércoles, 5 de junio de 2013
Jean Ryan - El alba, sin estar, a tu lado...
Me estoy ensuciando,
de tus besos de los que,
me empalago,
en las mañanas en la que solo,
recuerdo,
cuando dormíamos solos,
y las luz del alba nos despertaba,
y asín juntos follábamos,
y ya no veo,
el sol,
sin estar a tu lado,
ni tu mirada,
de cielo que con el ayer,
se fugo por una carretera,
donde muere,
los sueños,
donde mueren,
las palabras,
que te escribiré y luego,
mas tarde quemaré.
de tus besos de los que,
me empalago,
en las mañanas en la que solo,
recuerdo,
cuando dormíamos solos,
y las luz del alba nos despertaba,
y asín juntos follábamos,
y ya no veo,
el sol,
sin estar a tu lado,
ni tu mirada,
de cielo que con el ayer,
se fugo por una carretera,
donde muere,
los sueños,
donde mueren,
las palabras,
que te escribiré y luego,
mas tarde quemaré.
martes, 4 de junio de 2013
Jean Ryan - La libertad de la amapola
Solo, solo, escribiendo,
bajo la una,
las noches de primavera,
donde aquí en Sevilla,
se marcho una cenicienta,
y dejo desgarrado otro corazón.
Escribiendo escuchando,
otro melancólico blues,
donde me quede bailando a oscuras,
en esta desolada habitación,
donde se refugia otro,
que dejaste solo, solo,
como mirando al mar,
queriendo obtener las respuestas,
y sin ninguna, que valga,
para la solución.
Siempre fui el encarcelado,
que quería salir,
de tus juegos de religión,
cuanto mas desobedecía,
mas amigo era del viento,
como si estuviera,
revolviéndome contra la sociedad.
Y decían mi alrededor,
que aquella amapola,
era la oveja negra,
que resplandecía,
como una flor silvestre,
que era independiente ,
de las demás,
y se sumergía en su libertad.
Eres esa puta flor,
que es mas libre,
que el mar,
en su ida y vuelta,
cuando lloran,
los gatos,
que en celos están,
y saben que en esta noche,
todo volverá a ser igual,
la luna nos visitará,
y yo en vela,
escribiendo y entre libros,
que sabiamente me aconsejan.
bajo la una,
las noches de primavera,
donde aquí en Sevilla,
se marcho una cenicienta,
y dejo desgarrado otro corazón.
Escribiendo escuchando,
otro melancólico blues,
donde me quede bailando a oscuras,
en esta desolada habitación,
donde se refugia otro,
que dejaste solo, solo,
como mirando al mar,
queriendo obtener las respuestas,
y sin ninguna, que valga,
para la solución.
Siempre fui el encarcelado,
que quería salir,
de tus juegos de religión,
cuanto mas desobedecía,
mas amigo era del viento,
como si estuviera,
revolviéndome contra la sociedad.
Y decían mi alrededor,
que aquella amapola,
era la oveja negra,
que resplandecía,
como una flor silvestre,
que era independiente ,
de las demás,
y se sumergía en su libertad.
Eres esa puta flor,
que es mas libre,
que el mar,
en su ida y vuelta,
cuando lloran,
los gatos,
que en celos están,
y saben que en esta noche,
todo volverá a ser igual,
la luna nos visitará,
y yo en vela,
escribiendo y entre libros,
que sabiamente me aconsejan.
lunes, 3 de junio de 2013
Jean Ryan - Balada XV
Eres mas difícil que una noche sin poesía,
que tenga recuerdo áspero a ti,
ere comos las noches sin la luna,
y el son sin el crepúsculo,
o el viento sin su rebeldía.
Es mejor que no leas las secuelas,
que dejó tu presencia,
mientras estuviste a mi verá,
el pensar que follaba, follaba,
y era el sueño del despierto,
que esta en una solitaria azotea;
y conocer el dolor y el rencor.
No son lagrimas pasajeras,
pero desde que, corre por mis venas,
las cenizas de un día,
sin el viento,
que me servia de eje,
cuando tu ya no estabas,
y todavía,
quedan las tristes fotos,
bajo la almohada.
Y el viejo pañuelo,
donde se secan mis lagrimas,
se quemo con papeles,
que derraman la tinta,
donde me escuchaban,
lo que podía sufrir,
un cualquiera,
en la tierra,
un ser humano,
donde la mentira del amor,
tubo engaño.
que tenga recuerdo áspero a ti,
ere comos las noches sin la luna,
y el son sin el crepúsculo,
o el viento sin su rebeldía.
Es mejor que no leas las secuelas,
que dejó tu presencia,
mientras estuviste a mi verá,
el pensar que follaba, follaba,
y era el sueño del despierto,
que esta en una solitaria azotea;
y conocer el dolor y el rencor.
No son lagrimas pasajeras,
pero desde que, corre por mis venas,
las cenizas de un día,
sin el viento,
que me servia de eje,
cuando tu ya no estabas,
y todavía,
quedan las tristes fotos,
bajo la almohada.
Y el viejo pañuelo,
donde se secan mis lagrimas,
se quemo con papeles,
que derraman la tinta,
donde me escuchaban,
lo que podía sufrir,
un cualquiera,
en la tierra,
un ser humano,
donde la mentira del amor,
tubo engaño.
Jean Ryan - Una primavera sin ti...
Si no hablo, es por que mi vida,
estaba cambiando,
cada vez que escribía, le daría,
el sabor de la tristeza,
a los minutos de tu ausencia.
Los besos de la soledad,
me decían aun estoy yo aquí.
Mi cuerpo fue el gozó de,
los que los dos juntos,
creamos el amor, sin creer en el,
ni saborear, las caricias,
con la que pretendías,
que mi alma se arrodillara a tu lado.
El laberinto de la soledad,
tiene penas desde que no esta a mi lado,
y tu tan dulce,
que te derretías, por saber,
como era el sabor, de esos rojos labios.
Si sintieras, lo que sería el rozar,
del sufrimiento sin tener mis labios,
si supieras la verdad,
que desde que solo estoy,
mi vida tiene otra solución,
y no siente el mal estar.
Y recuerdas, cuando era,
las noches de primavera,
mientras me visitaba, la luna llena.
Y es como si ardiera en el fuego,
mientras pienso,
que podías llegar a estar aquí,
y que te marchaste sin un adiós,
y dejando tu viejo vestido,
y la foto con la que un cualquiera,
se quedo mirando con la botella de ginebra.
estaba cambiando,
cada vez que escribía, le daría,
el sabor de la tristeza,
a los minutos de tu ausencia.
Los besos de la soledad,
me decían aun estoy yo aquí.
Mi cuerpo fue el gozó de,
los que los dos juntos,
creamos el amor, sin creer en el,
ni saborear, las caricias,
con la que pretendías,
que mi alma se arrodillara a tu lado.
El laberinto de la soledad,
tiene penas desde que no esta a mi lado,
y tu tan dulce,
que te derretías, por saber,
como era el sabor, de esos rojos labios.
Si sintieras, lo que sería el rozar,
del sufrimiento sin tener mis labios,
si supieras la verdad,
que desde que solo estoy,
mi vida tiene otra solución,
y no siente el mal estar.
Y recuerdas, cuando era,
las noches de primavera,
mientras me visitaba, la luna llena.
Y es como si ardiera en el fuego,
mientras pienso,
que podías llegar a estar aquí,
y que te marchaste sin un adiós,
y dejando tu viejo vestido,
y la foto con la que un cualquiera,
se quedo mirando con la botella de ginebra.
domingo, 2 de junio de 2013
Jean Ryan - Otra canción desesperadas.
La luna es el sol de mi vida,
donde acaricio las mañanas,
llenas de luces,
cuando las amapolas,
de le dan color el crepúsculo del alba.
Déjame decirte que no estarás,
tan solitaria cuando te acuerdes de mi.
Acaricio tu sueños con los dedos,
y el vértigo de tus curvas,
me dan miedo.
Como pasaremos el atardecer,
escuchando a Pink Floyd,
y fumando, los dos, juntos,
sin separar nuestras carnes,
para que nadie, se pueda,
interponer a nuestras locuras,
El mar esta revuelto,
lo veo desde mi ventana,
como el sol se pierde,
en este horizonte,
donde la vida,
es mas pasajera,
aunque corta,
con dudas y inquietudes,
del saber que nos espera.
Pero en este día mi cuerpo,
queda desnudo,
a la naturaleza,
aunque me llamen el loco,
donde se cruzan,
las miradas,
y el fuego calienta,
nuestras pupilas,
y se nos envenenan las médulas.
No fue tan difícil este adiós,
cuando tu pañuelo,
dejaste en mi cama,
ni si quiera el saber,
si tal vez,
era verdad,
que me abandonabas.
No se si tal vez,
ese te quiero,
fue mas sincero,
con la copa de vino,
o si tal vez,
era verdad,
que te aturdía en las mañanas.
Como es un vivir, sin tu pelo,
paseándose por mi cama,
como una noche,
en la soledad, sin ti,
ni tan si quiera la foto,
que me alumbraba.
donde acaricio las mañanas,
llenas de luces,
cuando las amapolas,
de le dan color el crepúsculo del alba.
Déjame decirte que no estarás,
tan solitaria cuando te acuerdes de mi.
Acaricio tu sueños con los dedos,
y el vértigo de tus curvas,
me dan miedo.
Como pasaremos el atardecer,
escuchando a Pink Floyd,
y fumando, los dos, juntos,
sin separar nuestras carnes,
para que nadie, se pueda,
interponer a nuestras locuras,
El mar esta revuelto,
lo veo desde mi ventana,
como el sol se pierde,
en este horizonte,
donde la vida,
es mas pasajera,
aunque corta,
con dudas y inquietudes,
del saber que nos espera.
Pero en este día mi cuerpo,
queda desnudo,
a la naturaleza,
aunque me llamen el loco,
donde se cruzan,
las miradas,
y el fuego calienta,
nuestras pupilas,
y se nos envenenan las médulas.
No fue tan difícil este adiós,
cuando tu pañuelo,
dejaste en mi cama,
ni si quiera el saber,
si tal vez,
era verdad,
que me abandonabas.
No se si tal vez,
ese te quiero,
fue mas sincero,
con la copa de vino,
o si tal vez,
era verdad,
que te aturdía en las mañanas.
Como es un vivir, sin tu pelo,
paseándose por mi cama,
como una noche,
en la soledad, sin ti,
ni tan si quiera la foto,
que me alumbraba.
Jean Ryan - La marea sin agua...
Yo llevo tiempo desesperado,
yo llevo tiempo, mirando la sombra,
que bajo la luz del sol de las mañanas,
me veo solo sin tu olor a mi vera.
Yo sigo blandiendo mis besos,
bajo un papel, un tinta, y una estrofa,
que se ensucia cuando te engaño y miento.
Sus labios parecen cerezas del campo,
que riega esta vieja charca,
cuando me enredo,
con el fruto prohibido,
de tu vieja religión,
y sucios dilemas y espadas.
Eres como el el mar sin agua,
que me empapa de,
las viejas infidelidades,
de los escritos,
sin letras, ni palabras.
Es como una cama sin almohada,
donde se brindan tu cuerpo,
cuando te follaba por las mañanas,
y se despierta las sensaciones,
de cuando estábamos juntos al alba.
yo llevo tiempo, mirando la sombra,
que bajo la luz del sol de las mañanas,
me veo solo sin tu olor a mi vera.
Yo sigo blandiendo mis besos,
bajo un papel, un tinta, y una estrofa,
que se ensucia cuando te engaño y miento.
Sus labios parecen cerezas del campo,
que riega esta vieja charca,
cuando me enredo,
con el fruto prohibido,
de tu vieja religión,
y sucios dilemas y espadas.
Eres como el el mar sin agua,
que me empapa de,
las viejas infidelidades,
de los escritos,
sin letras, ni palabras.
Es como una cama sin almohada,
donde se brindan tu cuerpo,
cuando te follaba por las mañanas,
y se despierta las sensaciones,
de cuando estábamos juntos al alba.
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