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miércoles, 18 de abril de 2012

Relato de un Hooligan (II)


Contra más convulsiones siento de los golpes en la cabeza más me gusta sentirme que soy un hooligans. No es algo normal en una persona, pero yo lo identifico como mi forma de vida. Creo que sois muchos los que no me comprendéis ahora mismo, realmente es una locura.
Pero toda ostia que me llevo es un hecho en mí ser que me transforma y cada cual que golpeo es un éxtasis. Mis colegas igual que yo nos encanta irnos a celebrar nuestra victorias a cualquier puticlub cercano, nos encantan las putas. La cocaína, no, eso para otros. Yo Arnold soy profesional en llevarme todos los días 10 pintas al estomago, la buena cerveza es algo que también nos va a nosotros. Toda esta paranoia os la cuento porque sí ahora mismo estoy en el hospital y con 10 puntos en la cabeza debido al fuerte golpe de un palo de metal. Y sigo satisfecho de esta mierda, mientras veo a mis padres tras un cristal que le separa de mi habitación hechos añicos. Pero lo del pasado Martes fue brutal, por fin nos toco un día en el que toda nuestra firm, disfruto. Aunque todo fue un poco mal para mí, aquí os lo está contando como uno de los mejores días de su vida, hasta recibir ese palo.

lunes, 21 de noviembre de 2011

Relato de un Hooligans


Buenos días a todos soy Arnold, como todos los días me dispongo a ponerme mis zapatillas blancas. Siempre suelo usar calzados deportivos y blancos. Además de verme puesto el polo y la cazadora, ya no me queda nada que poner de ropa, solo echar un vistazo al escudo que llevo tatuado en pecho, todos los días lo hago.

Yo y mis colegas que solemos quedar por las estrechas calles del barrio, para ir a nuestro lugar de encuentro, el bar, tomarnos un par de pintas, un par por decir algo porque la mayoría de las veces se suelen alargar, con correspondiente visita hacia nuestros amigos del otro barrio.

En estas visitas no vamos y le invitamos unas pintas a esos, sino todo lo contrario no pegamos una buena tunda y nos vamos. Me encanta pegarme con ese tipo de gente, es lo único que me gusta. En estas pocas palabra puedo describiros lo que puede ser un día de Arnold.