Mañanas de fríos,
mañanas de calor,
mañanas de una puta primavera.
Donde vino ha visitarme el puto amor,
donde siempre cerré las puertas,
deja que se escape,
y que jamas vuelva,
como las drogas nublas tu emociones,
y las mías están desechas.
Tanto fueron las sensaciones de días,
de noches y tardes todas en vela,
donde no mirar por el pasado,
y que el futuro,
sabrás que resbala por tu cabellera.
Ayer cuando solo me vi,
y solté la sangre de mis venas,
para que corriera por tu cuerpo,
y vieran los rojas que son mis médulas,
donde el sentimiento es puro,
y donde la palabra amor,
no tiene hipocresía , ni significado,
donde el dolor vuela,
y las letras de las caricias,
donde tu pelo se enredan.
Que dejen que nuestros cuerpos,
descubran la luz del alba,
hay tumbados,
mientras lo demás,
en el viento se queda,
y nuestras mente experimenten,
el amor a la naturaleza.
domingo, 12 de mayo de 2013
Jean Ryan - Una flor en el camino
Tantos días llenos de suciedad,
mugre, polvo, mugre,
tanto el saber del porque,
estar hoy aqui, y mañana,
que tal en tu habitación,
mas solo que una flor,
en el viejo desierto.
Muchos caminos buscamos,
por muchos caminos opte,
el sosiego de la rutina,
la aceleración de ciudad,
y el saber que tu por allí,
el saber que tu por allí,
el saber que tu por allí,
andarás...
Muchos caminos buscamos,
por muchos caminos opte,
debo admitir que ser viajero
me enseño, que el mejor,
el mejor de los caminos,
es el que no tiene principio,
pero que tampoco tiene fin,
en el cual todo seguimos,
sin optar al cambio de sentido.
Ya no vuelvo a lo contaminado,
que deja que la amapola,
me hable de su pasado,
sentarme a conversar con ella,
y alli ambos contarnos nuestras penas,
nunca has estado en contacto con la naturaleza,
pues te lo diré nunca,
he visto cosa mas bella.
martes, 30 de abril de 2013
Jean Ryan - Sin la flor para vivir.
Una noche sin oír tu voz,
es como la primavera sin abril.
Una noche sin oler tu olor,
es como el dulce sin sabor.
Una noche sin ti,
es como es te mundo,
sin la flor para vivir.
La luna me miro, y yo,
a solas la contemplaba,
como me jodía la noche,
y sin saber, por que,
yo quería estar a su vera.
Ni ver esos labios,
ni de lejos ni de cerca,
ni sentir nuestros cuerpos,
en constantes peleas.
Desde que tu, solo tu,
viniste a cambiar,
a descifrar, lo que yo,
a ti te podía dar,
y absorber mis noches,
para que te pueda enamorar.
No , no , no volveré,
no, no , no volveré,
a reír, ni a llora,
a la vez, es inútil,
que vuelvas otra vez.
"En estado de que? - No sé. Tal vez, tan solo era que quería estar a tu vera." 1 de Mayo de 2013 en Sevilla.
es como la primavera sin abril.
Una noche sin oler tu olor,
es como el dulce sin sabor.
Una noche sin ti,
es como es te mundo,
sin la flor para vivir.
La luna me miro, y yo,
a solas la contemplaba,
como me jodía la noche,
y sin saber, por que,
yo quería estar a su vera.
Ni ver esos labios,
ni de lejos ni de cerca,
ni sentir nuestros cuerpos,
en constantes peleas.
Desde que tu, solo tu,
viniste a cambiar,
a descifrar, lo que yo,
a ti te podía dar,
y absorber mis noches,
para que te pueda enamorar.
No , no , no volveré,
no, no , no volveré,
a reír, ni a llora,
a la vez, es inútil,
que vuelvas otra vez.
"En estado de que? - No sé. Tal vez, tan solo era que quería estar a tu vera." 1 de Mayo de 2013 en Sevilla.
lunes, 29 de abril de 2013
Jean Ryan - Tal vez y tal vez....
No recuerdo porque fue,
no recuerdo tanto tiempo,
tan solo, fue ayer.
Y ni si quiera contesto.
Mañana volveré a bailar,
por el camino de la felicidad,
no se hasta cuando,
tal vez, si , tal vez,
mañana te vuelva a saludar,
moriré de joven,
porque me cansaré ser viejo.
Mis cenizas volarán,
volarán, volarán,
pasando desde el parque verde,
hasta la vega que allí,
se quedarán, y que,
con el tiempo raices,
saldrán para que no muera ,
la inquietud, y sin saber,
que mi alma estará,
andando por la calles,
recitando poemas,
y olvidando que rimas y rimas,
en la primavera cantarán,
los pájaros en el vuelo,
y los hombres al caminar ,
y que todo vuelva a nacer,
y la poesía siempre seguira,
bajando por nuestros cuerpos,
desnudos al crepúsculo del cielo.
no recuerdo tanto tiempo,
tan solo, fue ayer.
Y ni si quiera contesto.
Mañana volveré a bailar,
por el camino de la felicidad,
no se hasta cuando,
tal vez, si , tal vez,
mañana te vuelva a saludar,
moriré de joven,
porque me cansaré ser viejo.
Mis cenizas volarán,
volarán, volarán,
pasando desde el parque verde,
hasta la vega que allí,
se quedarán, y que,
con el tiempo raices,
saldrán para que no muera ,
la inquietud, y sin saber,
que mi alma estará,
andando por la calles,
recitando poemas,
y olvidando que rimas y rimas,
en la primavera cantarán,
los pájaros en el vuelo,
y los hombres al caminar ,
y que todo vuelva a nacer,
y la poesía siempre seguira,
bajando por nuestros cuerpos,
desnudos al crepúsculo del cielo.
jueves, 3 de enero de 2013
Bruce Springsteen - We Take Care of our own
Recuerdos del concierto de Bruce Springsteen en Sevilla, en el cual me lo pase genial junto a mi amigo Antonio.
martes, 18 de diciembre de 2012
Pablo Neruda - A mis obligaciones
Cumpliendo con mi oficio
piedra con piedra, pluma a pluma,
pasa el invierno y deja
sitios abandonados,
habitaciones muertas:
yo trabajo y trabajo,
debo substituir
tantos olvidos,
llenar de pan las tinieblas,
fundar otra vez la esperanza.
No es para mí sino el polvo,
la lluvia cruel de la estación,
no me reservo nada
sino todo el espacio
y allí trabajar, trabajar,
manifestar la primavera.
A todos tengo que dar algo
cada semana y cada día,
un regalo de color azul,
un pétalo frío del bosque,
y ya de mañana estoy vivo
mientras los otros se sumergen
en la pereza, en el amor,
yo estoy limpiando mi campana,
mi corazón, mis herramientas.
Tengo rocío para todos.
piedra con piedra, pluma a pluma,
pasa el invierno y deja
sitios abandonados,
habitaciones muertas:
yo trabajo y trabajo,
debo substituir
tantos olvidos,
llenar de pan las tinieblas,
fundar otra vez la esperanza.
No es para mí sino el polvo,
la lluvia cruel de la estación,
no me reservo nada
sino todo el espacio
y allí trabajar, trabajar,
manifestar la primavera.
A todos tengo que dar algo
cada semana y cada día,
un regalo de color azul,
un pétalo frío del bosque,
y ya de mañana estoy vivo
mientras los otros se sumergen
en la pereza, en el amor,
yo estoy limpiando mi campana,
mi corazón, mis herramientas.
Tengo rocío para todos.
lunes, 3 de diciembre de 2012
S.J. Parris - Profecía
A finales del siglo XVI el cielo de Inglaterra se ha oscurecido con malos presagios: los astrólogos predicen el fin de una época y vaticinan la caída de la reina Isabel I.
Los rumores de traición que recorren palacio apuntan a un complot católico que pretende hacerse con el poder, usurpar el trono y nombrar a María Estuardo reina de Inglaterra. La aparición del cadáver de una de las damas de honor de la reina confirma los peores temores: la joven ha sido brutalmente asesinada y en su piel han encontrado unos misteriosos símbolos grabados.
La reina hace llamar al célebre filósofo y científico Giordano Bruno para que investigue y demuestre la culpabilidad de los seguidores de María Estuardo. Pero sus investigaciones le revelan pistas que le hacen temer una verdad mucho mas oscura de lo que esperaba...
S.J. Parris recrea con maestría el agitado Londres de los Tudor y sitúa al carismático Giordano Bruno, monje, poeta, filósofo y científico, en el corazón de las más oscuras conspiraciones de la corte.
Los rumores de traición que recorren palacio apuntan a un complot católico que pretende hacerse con el poder, usurpar el trono y nombrar a María Estuardo reina de Inglaterra. La aparición del cadáver de una de las damas de honor de la reina confirma los peores temores: la joven ha sido brutalmente asesinada y en su piel han encontrado unos misteriosos símbolos grabados.
La reina hace llamar al célebre filósofo y científico Giordano Bruno para que investigue y demuestre la culpabilidad de los seguidores de María Estuardo. Pero sus investigaciones le revelan pistas que le hacen temer una verdad mucho mas oscura de lo que esperaba...
S.J. Parris recrea con maestría el agitado Londres de los Tudor y sitúa al carismático Giordano Bruno, monje, poeta, filósofo y científico, en el corazón de las más oscuras conspiraciones de la corte.
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