lunes, 12 de diciembre de 2011
domingo, 11 de diciembre de 2011
Juan Ramón Jiménez
ESTOY TRISTE, Y MIS OJOS NO LLORAN
Estoy triste, y mis ojos no lloran
y no quiero los besos de nadie;
mi mirada serena se pierde
en el fondo callado del parque.
¿Para qué he de soñar en amores
si está oscura y lluviosa la tarde
y no vienen suspiros ni aromas
en las rondas tranquilas del aire?
Han sonado las horas dormidas;
está solo el inmenso paisaje;
ya se han ido los lentos rebaños;
flota el humo en los pobres hogares.
Al cerrar mi ventana a la sombra,
una estrena brilló en los cristales;
estoy triste, mis ojos no lloran,
¡ya no quiero los besos de nadie!
Soñaré con mi infancia: es la hora
de los niños dormidos; mi madre
me mecía en su tibio regazo,
al amor de sus ojos radiantes;
y al vibrar la amorosa campana
de la ermita perdida en el valle,
se entreabrían mis ojos rendidos
al misterio sin luz de la tarde...
Es la esquila; ha sonado. La esquila
ha sonado en la paz de los aires;
sus cadencias dan llanto a estos ojos
que no quieren los besos de nadie.
¡Que mis lágrimas corran! Ya hay flores,
ya hay fragancias y cantos; si alguien
ha soñado en mis besos, que venga
de su plácido ensueño a besarme.
Y mis lágrimas corren... No vienen...
¿Quién irá por el triste paisaje?
Sólo suena en el largo silencio
la campana que tocan los ángeles.
Estoy triste, y mis ojos no lloran
y no quiero los besos de nadie;
mi mirada serena se pierde
en el fondo callado del parque.
¿Para qué he de soñar en amores
si está oscura y lluviosa la tarde
y no vienen suspiros ni aromas
en las rondas tranquilas del aire?
Han sonado las horas dormidas;
está solo el inmenso paisaje;
ya se han ido los lentos rebaños;
flota el humo en los pobres hogares.
Al cerrar mi ventana a la sombra,
una estrena brilló en los cristales;
estoy triste, mis ojos no lloran,
¡ya no quiero los besos de nadie!
Soñaré con mi infancia: es la hora
de los niños dormidos; mi madre
me mecía en su tibio regazo,
al amor de sus ojos radiantes;
y al vibrar la amorosa campana
de la ermita perdida en el valle,
se entreabrían mis ojos rendidos
al misterio sin luz de la tarde...
Es la esquila; ha sonado. La esquila
ha sonado en la paz de los aires;
sus cadencias dan llanto a estos ojos
que no quieren los besos de nadie.
¡Que mis lágrimas corran! Ya hay flores,
ya hay fragancias y cantos; si alguien
ha soñado en mis besos, que venga
de su plácido ensueño a besarme.
Y mis lágrimas corren... No vienen...
¿Quién irá por el triste paisaje?
Sólo suena en el largo silencio
la campana que tocan los ángeles.
jueves, 8 de diciembre de 2011
Nieve en ciudades Europeas
Otro
año más se nos acerca unas de las épocas más esperadas del año, la Navidad.
Tiempo en el cual todos deseamos estar con los seres más queridos, con los
amigos y con todos para disfrutar unas semanas juntos celebrando las grandes
noches de últimos mes del año de diciembre y principios de Enero. En estas
fechas ya suelen caer las primeras nevadas y se pueden ver sitios adornados de
nieve.
Os
dejaré alguna fotografía de ciudades nevadas.
John Mayer - Belief
Aquí os
dejo un video de rock de la mano de John Mayer este video y artista los conocí
de la mano de mis amigos Antonio y Rubén. Espero que os guste igual que os guste a todos.
martes, 6 de diciembre de 2011
G.A. Bécquer - Volverán las oscuras golondrinas
Volverán las oscuras golondrinas
en tu balcón sus nidos a colgar,
y otra vez con el ala en sus cristales
jugando llamarán;
pero aquellas que el vuelo refrenaban
tu hermosura y mi dicha al contemplar,
aquellas que aprendieron nuestros nombres...
Esas... ¡no volverán!
Volverán las tupidas madreselvas
de tu jardín las tapias a escalar,
y otra vez en la tarde, aún más hermosas
sus flores se abrirán;
pero aquellas, cuajadas de rocío
cuyas gotas mirábamos temblar
y caer, como lágrimas del día...
Esas... ¡no volverán!
Volverán del amor en tus oídos
las palabras ardientes a sonar;
tu corazón de su profundo sueño
tal vez despertará;
pero mudo y absorto y de rodillas,
como se adora a Dios ante su altar,
como yo te he querido... desengáñate...
¡Así no te querrán!
en tu balcón sus nidos a colgar,
y otra vez con el ala en sus cristales
jugando llamarán;
pero aquellas que el vuelo refrenaban
tu hermosura y mi dicha al contemplar,
aquellas que aprendieron nuestros nombres...
Esas... ¡no volverán!
Volverán las tupidas madreselvas
de tu jardín las tapias a escalar,
y otra vez en la tarde, aún más hermosas
sus flores se abrirán;
pero aquellas, cuajadas de rocío
cuyas gotas mirábamos temblar
y caer, como lágrimas del día...
Esas... ¡no volverán!
Volverán del amor en tus oídos
las palabras ardientes a sonar;
tu corazón de su profundo sueño
tal vez despertará;
pero mudo y absorto y de rodillas,
como se adora a Dios ante su altar,
como yo te he querido... desengáñate...
¡Así no te querrán!
domingo, 4 de diciembre de 2011
Noah Gordon - El médico
Rob J. Cole un joven londinense del siglo XI,
queda huérfano a los nueve años y se convierte en aprendiz de Henry Croft, un
cirujano barbero que deambula por Inglaterra montando espectáculos y dedicándose
a ejercer de curandero para vender un ungüento milagroso.
Con Henry Croft comparte viaje, cartel y
beneficios hasta que el maestro muere. Es entonces cuando conoce a Benjamin
Merlin, un médico judío que le alenta a superarse y hacer realidad su sueño, y
que le habla del más eminente médico de la remota Persia: Ibn Sina o Avicena.
Rob, llevado por su pasión por sanar, llega a
Oriente, donde se hará pasar por judío bajo el nombre de Jesse ben Benjamin,
para no destacar como europeo y poder estudiar medicina en la madraza de
Ispahán.
jueves, 1 de diciembre de 2011
Patricia D. Cornwell – Post Mortem
Era la cuarta víctima del sádico asesino. El
mimo modus operandi, esta vez llevado
a cabo con mayor ferocidad. Decididamente,
las noches de los sabados en Richmond eran peligrosas para las mujeres que
estaban solas en casa.
La doctora Kay Scarpetta, jefa del
departamento de Medicina Legal de la ciudad, tiene que realizar la autopsia de
la víctima. Y empujada por la indignación ante tanta barbarie gratuita –pero
también por impalpables rastros que rodean al cadáver y por el descubrimiento
de la manipulación del sistema informático de su departamento-, se va
implicando progresivamente en la caza del monstruo.
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